De la mano de Orri y Dagur llega este disco homónimo de Slowblow, donde nos encontramos con mucha tranquilidad y una sensación de calidez.
Música muy simple y compleja a la vez, bien lograda, con un amplio abanico de instrumentos empleados, derivando en una variedad de sonidos y texturas en la música que la hacen acogedora. Un toque extra de amenidad es lo que le agrega la voz femenina de Kistín, haciendo más etérea la atmósfera.
No obstante, la tranquilidad usual del disco es cortada por momentos por sonidos más cercanos al Rock Alternativo de los 90, tal es el caso de Happiness in Your Face, con riffs sucios y simples, y la carga emocional típica de la música.
Así, nos encontramos con un disco que en líneas generales sigue un camino, pero no sin tener algunas sorpresas por momentos. Ameno, tranquilo, y ligero.

