Comencé a escuchar a Björk hace pocos días, y no le tomó más que un disco para comprarme. Ni hablar de este disco, al primer tema ya me encantaba, ya lo empecé a querer. Era casi imperante venir a publicarlo.
En Debut, el pseudo primer álbum de Björk, nos encontramos música de lo más rica en composición y letras. Sonidos mayormente electrónicos, sí, pero con muchos matices. Como verán, es una mezcla de música alternativa con electrónica, con tintes dance, mucho propio de Björk en el medio, y algo de jazz, que es característico de esta artista.
Lo que principalmente transmite el disco es bienestar, alegría inclusive si se quiere. Es un disco difícil de no disfrutar, y uno de esos obligatorios para tener en la colección de cualquiera que disfruta la buena música.

