De las manos de esta virtuosa intéprete china, Wu Fei, es que llega este álbum con una gran carga del Folklore de su país, y también dejando algo de espacio para el encuentro con lo clásico y la experimentación.
La delicadeza se hace presente a lo largo de los 50 minutos, tanto en las ocasionales apariciones de la voz de Wu Fei como en el sonido principal del disco, el Guzheng (un tipo de cítara china). Y aunque alguno podría llegar a sentirlo como un trabajo plano, las participaciones puntuales de otros instrumentos le agregan diversidad y color a esta mezcla de vanguardia y tradición.
Una obra inusual y difícil de asimilar al principio, aunque cautivadora sin dudas, más allá de las preferencias personales.

